Huecos en el alma
El misterio alberga una curiosa, intensa belleza . Es la belleza del abismo, de Solaris, del alma, del monolito, del amor, del universo, etc(no en ese orden necesariamente). En realidad, la belleza más auténtica siempre está atada al misterio. Van de la mano, el bello misterio y la misteriosa belleza. Pareja de hecho.
Pero gradualmente, el misterio agoniza, y con él la belleza muere. El creciente desarrollo de la ciencia y la tecnología se acelera, y ello conlleva al hecho de que la vida pierde misterio. Es menos difícil, se transforma, más gris, más dura, más irreal. Es una vida aparentemente perfecta, pero hueca.
Vida vacía, que probablemente se llene de artificiosa, impura belleza. En un futuro no muy lejano nos ataremos a las inquebrantables leyes de la sociedad consumista(tal como ahora, pero más), y nos conectaremos a la red para vivir otras vidas, terriblemente hermosas, pero tan misteriosas como una patata cocida. Vagaremos, solitarios, por mundos virtuales inmensos, atractivos, falsos. Sin misterio, sin belleza pura. Sin verdad. Prácticamente estaremos muertos.
Cadáveres en la red. Esto da que pensar, en verdad ahora ya vivimos algo parecido. Anda, salgamos de casa y demos un paseíto.
Lo dicho: huecos.
Qwertyon